En el Reino Unido, hordas de románticos babearon la semana pasada con el anuncio de las próximas
nupcias del prÃncipe Harry. Cuando
una periodista le preguntó al Royal cuándo se habÃa dado cuenta de que la
actriz Me ghan Markle era la persona con la que deseaba pasar el resto de su vida,
el antaño ‘malote’ Harry respondió
cándidamente: “en el mismo instante en que la vi”.
La culpa es de Hollywood,
que nos inunda con comedias románticas en las que dos personas se dan cuenta en
un instante de que acaban de conocer a la persona con quien quieren pasar el
resto de sus vidas. También sucede en la
vida real, y es muy común que las parejas que llevan mucho tiempo viviendo
juntas en armonÃa cuenten (seguramente con cierto deje de engreimiento) que
supieron que estaban hechos el uno para el otro en cuanto se miraron a los
ojos.
Es lo que popularmente se conoce como “amor a primera vista“, un fenómeno que debe ser mutuo, por
supuesto. Bien, pues sentimos estropear el momento “pasteleo”, pero si hacemos
caso a un nuevo artÃculo recientemente publicado en la revista Personal
Relationships, aunque uno crea que eso de enamorarse a primera vista es una
experiencia genuina, en realidad no tiene demasiado que ver con el amor sino
más bien con la atracción fÃsica. Ah, y de nuevo lo lamentamos, rara vez es
mutuo.
¿Y qué pasa con esas parejas que recuerdan perfectamente que
se enamoraron asÃ, de improvisto y en un solo instante? Bien, a pesar de que en
efecto asà lo sientan, y que crean seguir viviendo una relación apasionada en
la actualidad, lo más probable es que su añoranza sea poco más que un “recuerdo
confabulado“, una “proyección de sus sentimientos actuales en el pasado”.
Este trabajo es uno de los primeros intentos de acercarse al
fenómeno del flechazo desde una
perspectiva cientÃfica. Las nuevas evidencias, recopiladas por Florian Zsok y sus colegas de la
Universidad de Groningen, provienen de un conjunto de estudios en los que se
vieron involucrados un total de 396 participantes, de los cuales el 60% eran
mujeres, principalmente jóvenes estudiantes heterosexuales holandesas y
alemanas.
El equipo de Zsok reclutó a la mayorÃa de los participantes
a través de una encuesta on line por internet. Todos ellos respondieron
preguntas sobre su relación romántica actual, si es que estaban en
una, y se les mostró fotos de varias parejas potenciales (personas a las que
nunca habÃan visto antes) para que calificaran su nivel de atracción. Se les
pedÃa además que evaluasen cualquier sentimiento amoroso, incluyendo intimidad,
pasión y compromiso, que son los tres componentes de la “teorÃa triangular del amor”. Asà mismo también se les interrogaba
sobre el “eros”, que se mide con elementos del tipo “siento que esa persona y
yo estamos destinados el uno para el otro”. Además, a la vista de las fotos se
preguntaba a los participantes de forma significativa si estaban de acuerdo en
la afirmación “estoy experimentando amor a primera vista”.
Añadir que no todos los datos se obtuvieron online, también
se realizó un proceso similar en el que participaron más voluntarios que
asistieron a un laboratorio de psicologÃa en el que se les mostraron imágenes
de parejas potenciales. Para completar la experiencia, se realizaron otros dos
estudios que incluÃan quedadas de citas rápidas en las que las parejas
potenciales se conocieron durante 90 minutos – en el primer de los casos – o 20
minutos en el otro. Al igual que con las encuestas por internet y con el
estudio de laboratorio, estos participantes respondieron preguntas sobre sus
sentimientos de atracción hacia sus citas, cualquier experiencia relacionada
con el amor a primera vista y otros sentimientos de amor.
Vayamos a la parte sabrosa: los resultados. A lo largo de
los anteriormente citados estudios, 32 participantes (más a menudo hombres que
mujeres) describieron 49 experiencias de amor a primera vista, ya fuese hacia
una pareja potencial representada en imagen, o hacia alguien que conocieron
personalmente en una de las sesiones de citas rápidas.
Curiosamente, experimentar amor a primera vista no venÃa
acompañado de calificaciones particularmente altas en ninguno de los diferentes
tipos de amor, incluidas la pasión o la intimidad, sino que se asociaba
significativamente con encontrar a la otra persona muy atractiva.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario